El Solar Impulse 2 prepara su despegue desde Sevilla

Infografía de la ruta del vuelo del Solar Impulse 2

Texto originalmente publicado en Sevilla Actualidad

Este fin de semana Sevilla se despedirá del Solar Impulse 2, el avión propulsado con energía solar fotovoltaica al que solo restan 5906 km -a realizar en dos etapas- para cumplir el sueño de Bertrand Piccard: dar una vuelta al mundo sin consumir una gota de combustibles fósiles.

Aterrizaje del SOlar Impulse 2 en Sevilla
Aterrizaje del Solar Impulse 2 en Sevilla

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Solar Impulse 2, un reto para la aeronáutica y las energías renovables

Aterrizaje del SOlar Impulse 2 en Sevilla

Texto originalmente publicado en Sevilla Actualidad

A las 7:38 de la mañana, tras 2 días, 23 horas y 8 minutos de trayecto, la aeronave Solar Impulse 2 ha aterrizado esta mañana en el Aeropuerto de Sevilla procedente de Nueva York e impulsada exclusivamente por energía solar fotovoltaica. “Good morning Sevilla. Future is clean, and it starts now”, han sido sus palabras al tocar tierra, en un cálido recibimiento de su equipo, incluida su mujer y su hija.

Aterrizaje del SOlar Impulse 2 en Sevilla
Aterrizaje del Solar Impulse 2 en Sevilla

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Migrar Blogger a WordPress y quedarse tan a gusto

Esta tarde me dedicado a quedarme muy a gusto: he migrado un viejo blog que tenía en Blogger (Un Sevillano en Berlin) a esta modesta página, basada en WordPress. Ahora todo ese blog colgará de aquí.

blogger-wordpress

Si, ya se que el contenido no es ninguna joya de la literatura (al leer cosas escritas por uno mismo hace cinco años…a veces choca) ni de la blogosfera, pero un Erasmus significa mucho como para dejarlo morir sin más. Gente, vivencias, recuerdos de la que desde entonces considero “mi otra ciudad”…demasiado como para tenerlo en un espacio perdido, olvidado y sin uso.

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La WordCamp cierra en Sevilla un fin de semana para profesionales del sector WordPress

Artículo originalmente publicado en Sevilla Actualidad

Durante este fin de semana el ecosistema del gestor de contenidos más usado del mundo ha estado mirando a Sevilla, donde algunos de los profesionales más importante de WordPress, la tecnología que controla el 24% de webs existentes en Internet, han participado en la tercera edición de la WordCamp Europe.

Matt Mullenweg en su intervención en WordCamp Europe (Foto Found Art Photography)
Matt Mullenweg en su intervención en WordCamp Europe (Foto Found Art Photography)

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La WordCamp Europe coloca a Sevilla en el epicentro del universo WordPress

Originalmente publicado en Sevilla Actualidad

A pesar del calor veraniego, Sevilla acoge este fin de semana un encuentro de profesionales del universo WordPress, el sistema de gestión de contenidos por excelencia, que ya gestiona casi la cuarta parte de los sitios web a nivel mundial. El Hotel Renacimiento, en la Isla de la Cartuja, será el escenario de la tercera edición de WordCamp Europe (WCEU), el segundo mayor evento WordPress, donde se darán cita más de 1000 profesionales.

Matt Mullenweg, cofundador de WordPress
Matt Mullenweg, cofundador de WordPress

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25 aniversario de la caída del Muro de Berlin

Platz des 9. November 2989

NOTA: este texto fue parcialmente publicado en Sevilla Actualidad el pasado 10 de noviembre

Durante el fin de semana del 9 de noviembre se han sucedido los actos de conmemoración del 25 años de la caída del Muro de Berlin, que han animado a miles de berlineses y visitantes a recordar aquellos años fatales, a sus víctimas y la apertura que supuso la libre circulación de ciudadanos que azarosamente vivían en territorio de la RDA.

Conciertos, memoriales o conferencias han envuelto a la Lichtgrenze -frontera de luces- que durante todo el fin de semana ha recorrido el trazado de lo que fuera el muro de la vergüenza. Desde el Oberbaumbrücke, pasando por la East Side Gallery, el Check Point Charly, la Puerta de Brandemburgo, la Bernaurestrasse o Mauerpark, hasta llegar a la Bornhormerstrasse. En aquel lugar, hoy llamado Platz des 9 November 1989, fue donde el muro empezó a caer.

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Mi mapa de Berlin: esas otras recomendaciones

Antigua estación de escuchas Teufelberg (Wikipedia)

Hace ya unos años, casi 5, comencé a editar este particular mapa de Berlin aprovechando las herramientas que nos proporcionaba aquella web 2.0 que comenzaba a popularizarse. Durnte mi etapa de Erasmus fui añadiendo sitios que conocía o que quería conocer, cualquier punto de la ciudad que llamara mi atención. Posteriormente añadí bares, pubs o restaurantes favoritos, lugares que siempre apetecía repetir o que solía llevar a aquellos que me visitaron durante aquel magnífico año. Una especie de “checklist” alternativa a guías turísticas o similares.

Antigua estación de escuchas Berlin Teufelberg (<a href="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/e/ed/Teufelsberg_ehem_Radaranlage.jpg" target="blank" name="Antigua estación de escuchas Berlin Teufelberg">Wikipedia</a>)
Antigua estación de escuchas Berlin Teufelberg (Wikipedia)

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Estrenando blog

Después de algunos meses en mente, por fin ha llegado la hora de poner en marcha este blog. Bueno, realmente el blog no es más que una parte de varias a las que aspira a tener esta web, o al menos así está pensado.

Siempre he sido ciertamente activo en diferentes ámbitos de Internet relacionados con mi entorno, pero siempre he echado en falta hacerlo en un espacio más personal, hecho a mí medida, donde tratar lo que me apetezca según me apetezca. No es cuestión de egolatría, sino de disfrutar de uno mismo, de dar rienda suelta a las letras, a los recuerdos o a los hobbies en general.

 

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Wir sind Europemeister, wir sind Weltmeister, wir trinken Jägermeister

Vivir un mundial de futbol es algo que alegra a cualquiera, sobre todo este año que España es actual campeona de Europa. Pero si a eso se le añade el hecho de estar en otro país la emoción está más que asegurada. Y es que la diferencia es notable. Ya había estado viendo los dos primeros partidos en Sevilla, que el ambiente tampoco estaba nada mal, sobre todo por el hecho de volver a tomar unas cervezas en El Patio. De allí, además de un buen rato, también me lleve un gorro de España de Ale, que celebraría conmigo el mundial en Berlín. En Alemania las sensaciones cambian, no es simplemente ver un partido de futbol de tu selección nacional, es también defender a tu país. Así lo hicimos en todos los partidos, empezando por Chile, que decidiría la clasificación para octavos de final. Estuvimos en el Kulturbrauerei, concentración de españoles, unos cien posiblemente. Tras clasificación se desató la euforia, pero también la mirada a la historia ¿Conseguiremos pasar de cuartos de final? La siguiente ronda tocó con Portugal, enfrentamiento directo con nuestros vecinos y amigos portugueses, que no quisieron ver el partido juntos. Nosotros estuvimos en la Fan Mille, in Strasse der 17 Juli. Un recinto espectacular, lleno de pantallas gigantes a lo largo de la avenida que cruza todo el Tiergarten. No hubo tanto ambiente como el anterior eliminatoria, ya que era un lugar mucho más amplio, pero el calor español se hacía notar igualmente, hasta que explotó con el pitido final: nuevamente llegábamos a nuestra tradicional cita con los cuartos. Esta vez contra Paraguay. Para esta ocasión nos trasladamos al Bar 24. El calor asfixiante, de unos 38º, pedía a gritos un baño en la pequeña piscina del bar, un lugar ideal para la previa del partido, donde había instalada una grada desmontable que apuntaba a la gran pantalla, a modo de cine. Naturalmente, la sección española la más animada. Previamente ya se había clasificado Alemania, que sería nuestro hipotético siguiente rival, por lo que los alemanes empezaron a tomarnos un poco de respeto e incluso apoyaban a Paraguay. Su gozo en un pozo. Final del partido: rompemos la historia, conseguimos un pase a semifinales y contra Alemania, y viviré el partido en la capital germana. Sin palabras. Para esta ocasión había que prepararlo todo cuidadosamente. Estábamos en terreno hostil, así que debíamos hacernos fuertes. Ya desde días antes intentamos movilizarnos. Habíamos quedado para hacer la previa del partido en la East Side Gallery. El fragmento de muro sería un buen testigo para nuestro inicio. Finalmente nos juntamos pocos, pero quien no se ausentó fue la Deutsche Welle, una cadena de radiotelevisión que nos hizo un pequeño reportaje, ni mi megáfono, especialmente comprado para la ocasión. Desde allí, ya con más gente, nos dirigimos a Warschauerstr, aunque allí finalmente tuvimos que separarnos, pues había ya mucha gente. Algunos estuvimos en Suicide Circus, junto con más españoles que nos habíamos ido encontrando por la calle y se unían a nuestros canticos sin pausa. Megáfono, vuvucela, gargantas…cada cual aportaba su granito de arena para que a aquella explosión de colores tuviera su correspondiente animación. Fue un partido muy tenso, muy nervioso, pero teníamos más confianza que los alemanes, que poco a poco se iban apagando. Un español nunca se rinde, hasta el final empujando, perdiendo la voz, hasta aquel minuto final en el que pudimos decir sin miedo “wir haben gewinen noch einmal”. Y por primera vez en la historia España jugaría una final del campeonato del mundo de futbol. Para este definitivo partido repetimos escenario, el calor volvía a apretar y la piscina del Bar24 era lo más adecuado para desquitarse. O no. Casualmente, ese día la piscina la cerraba a las 18.30, pero en cuanto entramos el primer grupo de españoles, en torno a las 18.00, decidieron cerrarla de inmediato. Tampoco me dejaron entrar con mi megáfono, que se quedo en la puerta, mientras dejaban pasar a holandeses con vuvucelas. Menudos resentidos son los alemanes. Me negué a consumir nada allí, así que salimos al Rewe de Ostbahnhof a comprar unas cervezas y tomárnosla fuera, seguido de un remojón en la manguera de autolavado de una gasolinera. Si el partido de semifinales fue tenso y nervioso este lo fue más si cabe. Animábamos como siempre, pero en nuestras caras se notaba esa extraña sensación y ansias por salir victoriosos de nuestra cita con la historia. En el descanso ya no aguataba más con al vuvucela holandesa en mi oreja, por lo que decidí salir a rescatar mi megáfono. Me acompaño Luis, como si de una cruzada se tratara. Tras dar una vuelta a la manzana jugando al despiste, lancé mi juguetito por encima de la valla del bar, hasta caer a la arena del campo de vóley playa. Jugada perfecta para comenzar una segunda parte de infarto, hasta llegar a la prórroga. Unos segundos de silencio al pitar el final, pero inmediatamente reaccionamos, habíamos llegado hasta ahí, no podíamos apagarnos ahora. Nuevamente nos levantamos entre cánticos de todo tipo ya sin pausa hasta que Iniesta hizo desatar la locura en la grada. Ahora sí, estábamos cada vez mas cerca, hasta que finalmente el ansiado pitido hizo mezclar lágrimas, emoción, ilusión, recuerdos…un todo difícil de explicar, pero con un escueto resumen: somos campeones del mundo.

Al grito de “campeones, campeones!”, megáfono en alto para que los porteros que anteriormente me lo habían negado lo vieran bien, salimos del bar buscando un plan nocturno. En primer lugar nos dirigimos a Alexanderplatz, comenzando la celebración bailando y cantando en el Sbahn, hasta tal punto que la gente se cambiaba de vagón, nos huían. Éramos treinta o cuarenta los que llenábamos la fuente, mientras que Luis subió a todo lo alto para coronar a Neptuno con la bandera de los campeones. Empezábamos ya la retirada hacia otro lugar, pero manadas de españoles comenzaron a llegar espontáneamente, llenando por completo la fuente y alrededores. Calculo que al menos seríamos unos trescientos, hasta que finalmente la policía llegó a disolvernos. Volvimos al Sbahn, nuevamente bailando de punta a punta, hasta llegar a Warschauerstr para darnos cita con más españoles. Allí estaban de fiesta también, junto a una pequeña orquesta que se había unido improvisadamente a la celebración y que nos estuvo animando durante toda la noche hasta que poco a fuimos cayendo. Un final apoteósico para unas semanas increíbles. Y todavía quedaba algo más. Jordi y Vicente habían preparado con canticos y guitarra la canción de “Viva España”, con letra en alemán, para acabar de dar el espectáculo en la última clase de alemán, idea que gustó mucho a alumnos y profesores.

Y caer mil veces mas, y levantarse de nuevo

Poco a poco los problemas han ido solucionándose y todo vuelve a la normalidad, al menos en parte. Lo primero fue el portátil. El mio no pude arreglarlo, pero gracias a Ana le encontré solución. Como ella se vuelve a Sevilla esta semana, me ha dejado aquí el suyo, ya que allí no lo va a necesitar. En un miniportátil, pero suficiente para sobrevivir el tiempo que me queda aquí, y como tampoco necesitare usar ninguna aplicación especialmente potente pues me hará un buen apaño. Una de las cosas que me iba a solucionar el portátil era la búsqueda de piso, pero realmente le he puesto poco empeño a ese tema. Me había preocupado más de buscar mil posibles soluciones para quedarme viviendo donde estaba, pero siempre había un pero por parte de mis compañeras de piso. Por si acaso, ya tenía un plan B: como Marcos estaba viviendo con Laura podía alquilarle la habitación de la residencia que tenía hasta final de mes. No es la mejor opción, puesto que notaré el cambio de no vivir en el centro, pero tampoco esta excesivamente lejos. En cuanto al piso, comparto con un camerunés que suele pasar poco tiempo en casa y con un ruso que realmente ya no vive aquí. Por mi parte, yo tampoco voy a pasar demasiado tiempo en casa, ya que tengo que seguir estudiando y normalmente saldré de casa por la mañana para ir a clase o directamente para pasar el día en la biblioteca y volver a casa por la noche. Mas lejos quedan los pocos días de Agosto que todavía me quedarán en Berlín, puesto que ya me he comprado el billete de vuelta a España. Me había marcado el día 10 como fecha tope para volver, puesto que el 14 debo estar en Sanlucar para una boda de plata y una boda de oro. Finalmente volveré exactamente el día 10, que era de las mejores opciones que tenía para bajar, económicamente hablando. Eso si, vuelo a Málaga, pero como mis padres están de vacaciones podrán ir a recogerme sin problema. Sobre exámenes, sigo a la espera de las demás evaluaciones. De momento ya hemos entregado el proyecto de Tecnische Informatik 2, y que quizás tengamos que exponer la semana que viene. Seguiremos pues estudiando.

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