Nuevos inquilinos

Apenas 11 días en mi nueva casa y se avecinan cambios. El dueño de mi piso de va de vacaciones, 4 meses nada más y nada menos. Inicialmente me dijo que iba a intentar buscar a alguien para que viviera aquí en ese tiempo, pero como no me comento nada definitivo pues yo pensando que tendría el piso solo esos 4 meses.

Pero esa posibilidad duró solo unas horas. El mismo día que él se fue, mientras me arreglaba para salir, oigo abrir la puerta de la calle y me quedo blanco. Salgo de mi habitación y se me presenta el nuevo inquilino y una amiga, de los cuales ni me enteré de los nombres por lo sorprendido que me había quedado. Y menos mal que los vi antes de irme. Llego a salir 5 minutos antes y me los hubiera encontrado al día siguiente al levantarme , y ya es que me da algo. Sin ir más lejos la amiga durmió en el salón. Nada más imaginarme llegar a casa creyendo que estoy solo y encontrarme a alguien en el sofá…

Al día siguiente todo bien, hablé con él, que iba a estar los 4 meses y resultó ser buena gente. Tampoco le gustaban las manías del dueño del piso, así que nos íbamos a entender bien para llevar la casa. Se llama Fabian, del sur de Alemania y trabajando en Berlín.

Pero toda sorpresa no acaba ahí. Unos días después vuelvo a casa y de nuevo alguien durmiendo en el salón, pensé que era la amiga del otro día y no le di mayor importancia. Al día siguiente vuelvo de clase y había una chica en casa, saludo creyendo que era la misma amiga, pero me responde “hola”. Sabrá algo de español y querrá ser simpática, pensé yo. Pero a los 5 minutos viene a la cocina y…”hola yo soy Ana”. Pues nada, nueva sorpresa.

Venía de Barcelona y estaba en casa por el Couchsourcing a través de Fabian, pero como yo no había coincidido con Fabian en los dos últimos días pues no sabía nada. Pero bueno, ningún problema. Allí estuve hablando con ella contándome la historia. Al día se integró muy bien, se vino por la noche con los Erasmus, que quería salir la última noche que le quedaba en Berlín.

Ya posteriormente Fabian me dijo que no me había podido avisar. Conclusión: si yo recibo alguna visita pues se podría quedar sin problemas. Además descubrí una cosa que me podría ser muy útil para próximas fechas: mi compañero de piso tiene saco de dormir!

Todo perfecto

Primeras sensaciones

Aterrizaje en Berlín tras un cómodo viaje, está claro que los aviones amplios y permisivos con el equipaje hay que pagarlos. Bus al hostal, cercano al aeropuerto, aunque no tanto como pensaba que estaría del centro. Las proporciones de Tiergarten engañan mucho.Nada que hacer en la habitación…vamos a conocer Berlín, y a Blanca (y a Lucas y a Zurdo), primer contacto aquí. Pequeño paseo por una ciudad verde pero oscura, y algo descuidada. Pero ilusionante. Cena, cervezas, y poco más por hoy, que mañana toca madrugar…examen de nivel de alemán.

Mucha gente en el Audimax, lugar de la prueba, y por supuesto muchos españoles, como siempre. Al momento de llegar alguien se percata de mi camiseta de la Universidad de Sevilla (creo que Lara, Olga o Pablo), hablamos un poco, en voz más alta que la media, por supuesto, y más españoles se acercan al grupillo que se estaba formando, incluso un portugués.

Finalizado el examen, a la espera de la gente del siguiente turno, cerveza en la terraza de la cafetería bajo un sol muy apetecible, hay que aprovecharlo, que durará poco.

Todo un fin de semana por delante, más erasmus se van uniendo, aunque españoles casi todos, quizás 20 personas. Comenzamos en un bar de Preslauer Berg, no era gran cosa. El sábado, tras intento fallido de ver España, empezamos en un italiano y acabamos en Café Zapata, gran discoteca de la casa okupa de Oranienburger Str.

Pero no todo es conocer gente y salir, queda un importante asunto entre manos: la tediosa búsqueda de piso, que inicialmente sigue sin dar demasiados resultados. Además, en los tiempos muertos durante el fin de semana…algo de turismo: Mauer Park, Brandemburger Tor…poco más, ya habrá tiempo de dedicarse a ello más a fondo.

Lucas y Zurdo vuelven a España, Blanca se muda a mi hostal. Lunes: comienzo de clases de alemán.

¿Por qué Erasmus?

Es sencillo. En septiembre de 2008 pensaba que en el curso siguiente acabaría la carrera, pero los exámenes no fueron bien. Había dos opciones: matricularme igualmente de todo lo que me faltaba o bien repartirlo en dos años. Pero claro, para el segundo año sería poca cosa lo que me quedaría… Solución: ¿Y si me voy de Erasmus?

Era algo que siempre me sonó como muy lejano, pero tal como habían transcurrido las cosas…era una oportunidad: ahora o nunca.

Toca elegir destino. Preferiblemente de habla inglesa, pero eran plazas muy demandadas. Otras opciones: Finlandia, Francia, Italia o….Alemania! ¿Y el idioma? Pues tras alguna que otra vuelta a la cabeza lo decidí: estudio alemán y pido Berlín.

Realmente, entre una cosa y otra no pude asistir a un buen número de clases, hasta que me acabe perdiendo el hilo y debido a unos cambios de fecha de exámenes no pude ni examinarme. Pero lo cierto es que adjudican las plazas de la beca y….Humboldt Univesitat zu Berlin. Comienzan los preparativos. El primer paso: acuerdo académico, una tediosa búsqueda de información en la web de Humboldt para decidir que asignaturas cursar en Alemania. Asunto nada fácil debido a la poca comunicación por parte de los coordinadores alemanes. Finalmente, con la ayuda de otros dos compañeros que estaban entonces en Berlín…acuerdo firmado. Ahora toca registrarse en Humboldt, vía web y test de nivel de alemán incluido. Si no me llegan a echar una mano no creo que lo hubiera superado.

Seguimos adelante: convenio económico, sencillo trámite, bastaba con presentar el billete de avión. La burocracia había terminado, ahora quedaba buscar un techo para vivir, complicado. Las residencias de la universidad me dicen que no son gran cosa y que las que suelen dar a estudiantes Erasmus están en zonas lejanas, así que desisto. Busco otras residencias…y me adjudican una demasiado cara.

La otra opción es buscar piso, pero o bien no obtengo respuestas, me dicen que ya están completos o que quedemos cuando esté en Berlín. Un mes de mi llegada y seguía en la calle, así que opte por reservar una habitación en un hostal durante una semana y buscar piso sobre el terreno. Finalmente, llega la hora: allá vamos!

css.php